Un club sin cuota, sin humos y sin fichas de sumiller
El Club Clandestino de Cata nació en Instagram descorchando botellas y contando, sin filtro, qué nos flipaba y qué no. Esta web es su casa: el sitio donde esas botellas dejan de ser efímeras y se pueden buscar, releer y —si te apetece— comprar.
Cómo escribimos
No rellenamos fichas. No hay "néctar de los dioses" ni "sinfonías en boca". Si un vino nos recuerda a lamer una gominola con pica-pica, lo decimos. Si hay una uva que todavía no tenemos cogida, lo confesamos. La credibilidad viene justo de ahí.
Cómo ganamos algo
Algunas botellas llevan enlaces a tiendas donde comprarlas. Si compras por ahí, el Club se lleva una pequeña comisión sin coste para ti. La regla es simple: solo enlazamos lo que recomendaríamos igual. Lo contamos claro en elaviso de afiliados.
Quién anda detrás
Rafa, y un grupo de amigos con demasiada curiosidad por lo que hay dentro de una botella. Escribimos en primera persona porque el Club es eso: gente concreta con criterio propio, no una marca sin cara.