Gran Canaria
Dentro de Canarias
Un continente en miniatura con 250 hectáreas de viña repartidas en parcelas diminutas, del nivel del mar a los 1.300 metros.
A Gran Canaria la llaman continente en miniatura y con el vino la broma se cumple: hay viña a cincuenta metros sobre el mar y viña a mil trescientos, en la cumbre, y entre una y otra cambia todo. Lo que no cambia es el tamaño. La DO Gran Canaria entera son unas 250 hectáreas, de las cuales unas 230 están registradas, repartidas en parcelas pequeñísimas de las medianías y las cumbres que muchas veces comparten terreno con papas, frutales o lo que haga falta. Para hacerse una idea: la cosecha de 2024 fueron 196.690 kilos de uva entre 85 viticultores y 34 bodegas. Eso en la Península es una finca mediana.
La otra particularidad está en las uvas. Aquí la blanca mayoritaria no es el listán blanco como en el resto de las islas, sino la Moscatel de Alejandría, seguida del vijariego, el Pedro Ximénez, el listán blanco, la malvasía, el gual, el albillo y el marmajuelo. En tinto manda el listán negro (que aquí se llama de toda la vida negra común), con tintilla, vijariego negra y negramoll detrás. Todo a pie franco, porque la filoxera nunca cruzó. Gran Canaria suena menos que Tenerife y menos que Lanzarote, y no es porque el vino sea peor: es porque hay tan poco que casi no sale de la isla.
DO Gran Canaria · DOP Islas Canarias